Venezuela ¿comunista?

El tema internacional de mayor relevancia, hoy día, es la crisis venezolana. Son casi 18 años desde que el chavismo llegó al poder; para nadie es desconocido, ahora, que Hugo Chávez Frías fue un topo al servicio del comunismo dentro de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) Él mismo se encargó de propalar su activismo político y cooperación con los castristas a los que el gobierno democrático de aquella época combatía militarmente; Chávez, habló hasta el cansancio de su relación y admiración por el comunismo, lo pregonó a los cuatro vientos, y no guardó su militancia desde que fue presidente de la república; por el contrario, se identificó abiertamente con esta ideología y se entregó a los brazos de Fidel Castro.
La estrategia que utilizan estos sujetos para llegar al poder -o capturarlo- es la de siempre, usan la "vía democrática", es decir, se aprovechan de la libertad y la democracia; luego la desprestigian, le echan la culpa de los males económicos y sociales a la derecha y al imperialismo, y una vez que han cumplido con su objetivo de desprestigio, comienza el proceso de destrucción del país que capturan, como lo han hecho en Cuba y Venezuela; es decir, crean pobreza y mas pobreza, porque esa es la clientela que ellos necesitan para mantenerse en el poder.
La oposición política reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), cayó en el juego comunista, y creyó que estos pillos se comportarían como lo hicieron los adecos y copeianos; pero no fue así, porque desde el primer día los comunistas les pusieron la soga al cuello, y poco a poco, o pasito a pasito y muy suavecito, se la fueron ajustando, hasta llegar al nivel que hoy día, con pena y asombro observamos.
El asesinato de Neomar Lander, así como de cientos y cientos, de niños, jóvenes y ancianos, es una practica "natural" que no les causa remordimiento a los castro-chavistas, menos a los comunistas criollos de todas las capillas. El saqueo de las arcas venezolanas, es otra característica de estos ineptos y ladrones de siete zuelas, que se quieren perpetuar en el poder.
El mundo le ha puesto la mirada a esta tiranía, pero a estos caimanes del mismo pozo, les importa un bledo lo que pensemos o digamos; sin embargo, la lucha popular es fuerte y persistente; lógicamente que la mayor carga está en los hombros de nuestros hermanos venezolanos. Hace poco se ha abierto una posibilidad importante para lograr el retorno a la vida constitucional, la participación de soldados rebeldes en esta lucha liderada por el Capitán Caguaripano, abre una esperanza; ojalá que este hecho de paso a la creación de una brigada internacional de demócratas, que nos permitan acudir para apoyarlos y de esta manera poner nuestra cuota de sacrificio en la liberación de nuestra querida hermana Venezuela.


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